Un embudo de ventas es el recorrido que hace una persona desde que te descubre por primera vez hasta convertirse en comprador y luego en coleccionista recurrente. Se llama embudo porque muchas personas entran por la parte superior y un número menor llega al final.
Las etapas, en términos artísticos:
- Visibilidad: alguien descubre tu obra, generalmente a través de redes sociales.
- Interés y participación: te siguen, ven tu contenido y se conectan con tu historia.
- Conexión directa: se suscriben a tu lista de correo, lo que te da una línea directa con ellos.
- Conversión: compran durante un drop.
- Fidelización: compran de nuevo y le hablan a otros sobre tu trabajo.
Por qué es importante para ti:
- Cada etapa tiene pérdidas. La gente se va en cada paso, y tu trabajo es tapar esas fugas en lugar de solo atraer más tráfico.
- Aclara dónde está realmente tu problema. Pocos seguidores es un problema de visibilidad; seguidores que nunca compran es un problema de conversión.
- El email es la parte crucial del embudo. Capturar direcciones de correo convierte la atención social pasajera en una audiencia a la que puedes venderle una y otra vez.
Qué hacer ahora:
- Mapea tu propio embudo: cómo te encuentran, cómo se suscriben a tu lista, cómo compran.
- Siempre ofrece un próximo paso a las personas. Cuando no estés vendiendo, la llamada a la acción es suscribirse a tu lista de correo; durante un drop, es comprar.
- Usa drops limitados en el tiempo con claridad de urgencia para convertir el interés que has construido.
- Mide cada etapa para ver dónde se van las personas y soluciona primero ese paso.