Fotografiar obra para reproducción
La buena reproducción depende principalmente de iluminación plana, uniforme y color preciso — seguido de una exportación limpia en alta resolución.
Iluminación y configuración
- Ilumina la obra con dos focos iguales aproximadamente a 45° en cada lado, a la misma distancia y potencia, para evitar puntos brillantes y reflejos.
- Mantén la cámara perpendicular y centrada en la obra (usa un trípode) para que la pieza no se distorsione ni se deforme.
- Evita mezclar fuentes de luz (no combines luz natural con lámparas) — temperaturas de color inconsistentes hacen más difícil la corrección.
- Para obras brillantes o esmaltadas, ajusta los ángulos de las luces para eliminar reflejos, o fotografía sin marco.
Configuración de cámara
- Dispara en RAW para tener máximo margen de edición.
- Usa un ISO bajo, una apertura media (alrededor de f/8) para nitidez, y balance de blancos manual — idealmente fotografía una tarjeta de referencia gris o de color en la misma iluminación para establecer el balance de blancos con precisión más tarde.
- Llena el encuadre con la obra para mantener la máxima resolución.
Exportación para subir
- Edita y recorta, luego exporta a 300 PPI en tu tamaño de impresión previsto, 8-bit, en Adobe RGB (1998) (o el perfil del papel si lo has revisado en pantalla), con el perfil de color integrado.
- Guarda como JPEG de alta calidad (calidad 12) o TIFF aplanado. Las subidas aceptan JPEG, PNG y TIFF de hasta 200 MB por archivo.
Cuándo encargar una prueba de impresión
Las reproducciones críticas en color se benefician enormemente de una pequeña prueba de impresión en tu papel elegido antes de encargar a tamaño completo — confirma el color, contraste y detalle.