Si las cuidas adecuadamente, las impresiones de bellas artes duran muchísimo tiempo — así que un poco de cuidado rinde frutos. Los principales enemigos son la luz, el calor, la humedad, los contaminantes del aire y los materiales de almacenamiento deficientes.
Manipulación
- Siempre manipula por los bordes, idealmente con las manos limpias y secas o guantes de algodón.
- Evita tocar la superficie impresa — las huellas dactilares y los aceites pueden dejarla marcada.
- No dobles ni pliegues las impresiones; sostén completamente las obras más grandes al moverlas.
Almacenamiento
- Utiliza materiales de archivo libres de ácido — fundas de acetato y cajas de conservación sin ácido — para proteger contra la degradación.
- Guarda las impresiones en un lugar fresco, seco y estable. Evita áticos, sótanos y paredes exteriores, donde la temperatura y la humedad fluctúan y se puede formar condensación.
- Ten cuidado con los culpables ocultos: algunos adhesivos y compuestos de azufre del caucho y la madera sin tratar pueden causar desvanecimiento con el tiempo.
- Revisa ocasionalmente el trabajo almacenado por si hay humedad, polvo o plagas.
Exposición
- Para una exposición a largo plazo, el enmarcado de conservación es lo mejor: el acristalamiento protege la superficie del entorno, y el cristal protector UV reduce el desvanecimiento por luz.
- Utiliza cartones de montaje 100% algodón y libres de ácido.
- Cuelga lejos de la luz solar directa, radiadores y zonas húmedas.
Si necesitas consejo sobre montaje de conservación o enmarcado para una obra específica, solo tienes que preguntar — envía un correo a info@theprintspace.co.uk.